NTRA PRELATURA

MAS DE 50 AÑOS SEMBRANDO LA FE
La Historia se construye con grandes y pequeños acontecimientos, y se forja con hombres que pueden pasar por el mundo sin que éste se entere de su presencia, y sin anotar en las páginas de la historia, grandes relatos sobre ellos. 

La Prelatura de Yauyos, en sus mas de 50 años de existencia, tiene nombres y momentos que marcan un hito en su historia. Cierto es, que esas personas y esos momentos no son toda la historia de la Prelatura. Sin embargo han dejado una huella para que pisemos bien quienes seguimos detrás y encontremos cuál es el camino que se debe seguir. 

La Prelatura de Yauyos inicia su historia el dos de octubre de 1957. Fueron cinco los primeros sacerdotes que acompañaron al Prelado Mons. Ignacio María de Orbegozo. Cinco nombres han quedado impresos en la historia de esta Prelatura. Ellos son: Mons. Enrique Pélach, Mons. Frutos Berzal Robledo, P. Jesús María Sada, P. José de Pedro y el P. Alfonso Fernández. Se cuenta entre los sacerdotes que San Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei, el año 1957, le dijo a Mons. Ignacio María de Orbegozo, el primer Prelado de Yauyos, que en 20 años vería los frutos. Cuando llegó el año 1977 recibían el diaconado los primeros seminaristas de la Prelatura de Yauyos y el año 1978 recibían el orden Sacerdotal los cuatro primeros. San Josemaría Escrivá de Balaguer, a quien Pío XII había encargado esta Prelatura, no se equivocó. Los frutos se empezaban a recoger: la Prelatura tenía sus primeros cuatro sacerdotes, formados en su propio Seminario: Mons. José María Ortega Trinidad, Mons. Ángel Ortega Trinidad, P. Víctor Luis Huapaya Quispe y P. Luis Miguel Ubillús Pasco (+).
Padre Juan Calvo en las Sierras de Yauyos
Padre Juan Calvo en las Sierras de Yauyos
La Historia de la Prelatura dentro de la Historia
Para tener un panorama de los tiempos y de los acontecimientos, hay que ubicarlos en su contexto vital. Por eso, antes de introducirnos a desarrollar nuestro programa expuesto en el epígrafe anterior, vamos a dedicar un breve espacio a situar la historia de la Prelatura de Yauyos junto con los acontecimientos más relevantes que se iban sucediendo en el mundo, en la Iglesia y también en la historia del Perú. La historia de la Prelatura de Yauyos empieza el dos de octubre de 1957. El Papa Pío XII encarga al Opus Dei la dirección de esta jurisdicción eclesiástica, cuyo Fundador y Presidente General era a la sazón San Josemaría Escrivá de Balaguer. Quizá haya sido esta una de las últimas decisiones de Pío XII, que por entonces estaba ya muy enfermo. Muere un año después, el 7 de octubre de 1958. Esta decisión es una clara muestra de confianza de Pío XII en el Opus Dei. En su momento explicaremos en qué se fundamenta esta confianza. Además, la década de los 50, que coincide con los últimos años de Pío XII, coincide también con el período histórico de la descolonización. Estos sucesos llevan a Pío XII a poner especial preocupación por las misiones en esos países y también en América Latina. Por lo tanto, encargar la Prelatura de Yauyos al cuidado del Opus Dei se explica perfectamente en este contexto. Juan XXIII, al poco tiempo de asumir el Pontificado (fue elegido el 29 de octubre de 1958), anunciaba al mundo, con gran conmoción especialmente entre el clero, la celebración de un Concilio Universal. Desde ese momento se inicia la preparación del Concilio que sería llamado Concilio Vaticano II y que se desarrolló desde 1962 hasta 1965. A este Concilio van a asistir Mons. Ignacio María de Orbegozo, entonces Prelado de la Prelatura Nullius de Yauyos, y también Mons. Luis Sánchez-Moreno Lira, Obispo Auxiliar de Chiclayo, pero que a partir de 1968 se hace cargo de la Prelatura de Yauyos mientras que Mons. Orbegozo asumía la dirección de la diócesis de Chiclayo. En su momento daremos cuenta de la participación de los dos en el Concilio. El 3 de junio de 1963 murió Juan XXIII siendo elegido Romano Pontífice Pablo VI. Ese año fue asesinado John Kennedy. El mundo estaba revuelto. La guerra fría entre EEUU y Rusia preocupaba hondamente al Papa. Pocos días después de empezar el Concilio se produjo la “crisis de los misiles” que puso al mundo al borde de un desastre nuclear. Juan XXIII había recibido, optando por la paz, a la hija de Nikita Kruschev y su esposo, algo impensable en tiempos de Pío XII. Pablo VI tuvo que enfrentarse con la conmoción que siguió en la Iglesia al término del Concilio Vaticano II. Un referente significativo del ambiente que se vivía por estos años es el primer Sínodo de Obispos realizado en 1967 y los temas que trataron: la crisis de la fe, la reforma del Código de Derecho Canónico, los Seminarios, las normas litúrgicas, etc. El año 1968 es crucial para la Prelatura porque Mons. Ignacio es trasladado a Chiclayo, mientras que Mons. Luis Sánchez-Moreno Lira pasa de Chiclayo a Yauyos, y el entonces Vicario General de Yauyos, P. Enrique Pélach es nombrado obispo de Abancay. Mientras esto sucedía en la Prelatura de Yauyos, Pablo VI publicaba la encíclica “Humanae Vitae” y el Credo del Pueblo de Dios, para confirmar a través de estos documentos, verdades de nuestra fe y la exposición de la doctrina acerca de la naturaleza del matrimonio y el recto uso de los derechos y deberes de los esposos. Además, en el mundo ocurrían acontecimientos como el asesinato de Robert Kennedy y Martín Luther King, y la famosa revolución del 68 que en diferentes lugares de la tierra, sin previo acuerdo, hubo manifestaciones masivas y levantamientos como los “jóvenes de mayo” en Francia, la Primavera de Praga que fue aplastada violentamente, o la de los jóvenes en México, etc. Mientras todo esto sucedía en el mundo, en la Prelatura de Yauyos, así como en las diócesis de Chiclayo y de Abancay, el Señor iba disponiendo las cosas discretamente, pero como quien tiene comprimido un resorte, dispuesto a saltar alto, muy alto, apenas se deje de presionar sobre él. A esta conmoción espiritual, acompaña también una conmoción civil en el Perú. En octubre de 1968 el Presidente Fernando Belaúnde Terry es derrocado por el General Juan Velasco Alvarado. Se iniciaba unos años de zozobra en todos los niveles de nuestra patria. También en los ambientes religiosos. Surgen y se hacen fuertes, teologías como la de la Liberación que comprometen seriamente la fe cristiana. La Iglesia, en muchas partes del mundo sigue conmocionada, apareciendo en muchos ambientes una gran “contestación”. Surgen actitudes de franca rebeldía contra la Santa Sede, contra el Papa, contra las verdades de nuestra fe. 

Actual Sede de la Prelatura 

La Prelatura de Yauyos, por Providencia divina, y por la fidelidad de quienes estaban a cargo de ella, puede superar este escollo. Mientras en muchas partes los Seminarios se vaciaban, en nuestra Prelatura se creaba el Seminario Mayor (1971), y se reafirmaba, por parte de los sacerdotes, con el obispo a la cabeza, su fidelidad al Magisterio de la Iglesia y al Papa. En 1974, San Josemaría Escrivá de Balaguer visita la Prelatura de Yauyos. Esta visita hay que situarla dentro de lo que él llamó una gran Catequesis por algunos países de América del Sur. En 1975 la Prelatura de Yauyos sintió especialmente la muerte del Fundador del Opus Dei. En 1978 tiene lugar la ordenación de los cuatro primeros sacerdotes formados en el Seminario de Yauyos mientras el mundo vivía consternado por las muertes de Pablo VI y Juan Pablo I y la elección de Juan Pablo II, con quien, para muchos, se inicia una nueva Era para la Humanidad. Pienso que no están equivocados en esta calificación. En 1985 el Perú recibió a Juan Pablo II. Recibieron el Orden Sacerdotal de manos del Papa dos diáconos de la Prelatura de Yauyos. En aquella ocasión la imagen de “La Madre del Amor Hermoso” fue llevada a la Nunciatura y estaba presidiendo esos ambientes mientras el Santo Padre estuvo con nosotros. El Papa volvió a bendecirla en presencia de muchos obispos.

NUESTRO OBISPO:

Monseñor Ricardo García García nació en la ciudad de Lima el 13 de marzo de 1955. Es hijo del Arquitecto Julio García-Baudouin y Leonor García Quiñones, ya fallecidos. Es el segundo de ocho hermanos. Estudió en Lima en el Colegio Champagnat (1960-1971). Siguió estudios de Ingeniería (1972-1978), se graduó como Ingeniero Industrial en la Universidad de Piura en 1979. Desde 1974 es miembro del Opus Dei. Los estudios eclesiásticos los realizó en Roma, en el Seminario de la Prelatura Opus Dei. Fue ordenado sacerdote por el Papa Juan Pablo II el 12 de junio de 1983.
Es Doctor en Teología por la Universidad de Navarra- España (1985). Antes de su designación había desarrollado una amplia labor pastoral con jóvenes universitarios y escolares en Lima, Piura y Arequipa. Ha sido profesor de Teología Moral en la Universidad de Piura y en el Studium Generale del Opus Dei. También se ha dedicado a la asistencia espiritual y ha predicado retiros a sacerdotes en varias diócesis del Centro y Sur Andino. Entre los años 2000 y 2005 colaboró en la dirección espiritual del Seminario San Jerónimo de Arequipa, ciudad en la que vivió hasta su designación episcopal. Nombrado Obispo-Prelado de Yauyos-Cañete por su Santidad Juan Pablo tomó de posesión canónica el día 4 de diciembre del 2005 en el Santuario “Madre del Amor Hermoso” de Cañete.

Escudo Episcopal

El Escudo Episcopal está dividido en tres campos con una Banda transversal. En el primero, en el ángulo superior derecho, sobre fondo verde, aparece un pelícano plateado, dando de comer a sus crías. El pelícano es un símbolo Eucarístico. Según la mitología el pelícano abre con su pico una herida en su propio pecho para alimentar con su sangre a la cría, o para dar vida a los muertos. Cristo, como el pelícano, abrió su costado para salvarnos, alimentándonos con su sangre. Es por eso que el pelícano aparece en el arte cristiano en tabernáculos, altares, columnas, etc. Su Santidad Juan Pablo II, el pasado mes de octubre, ha declarado para toda la Iglesia: AÑO DE LA EUCARISTÍA.
Este símbolo nos recuerda que el nuevo Obispo ha sido ordenado precisamente en ese año. La Eucaristía es la fuente fundamental para obtener la vida divina: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5) En el ángulo inferior izquierdo se representa la Prelatura de Yauyos-Cañete, con su variedad geográfica: las altas montañas de la serranía, la costa con el mar y un faro, con el que hay que iluminar a las gentes. En lo alto, en plata, una estrella, que nos recuerda a la Santísima Virgen: “Estrella de la mañana”, que debe acompañar en su caminar al nuevo Obispo. Sobre una Banda transversal en color rojo aparece una cadena en oro. Significa la continuidad con los anteriores Prelados y la fidelidad al sucesor de Pedro.

OBISPOS ANTERIORES:

Monseñor Ignacio Maria de Orbegozo y Goicoechea
Nació en Bilbao (España) en 1923. Ejerció la profesión de médico-cirujano varios años. Fue ordenado sacerdote en 1951. Obtuvo el Doctorado en Teología por la Universidad Lateranense de Roma en 1956. En 1957 la Santa Sede le encomendó la Prelatura de Yauyos. Fue ordenado obispo el 25 de enero 1964. En 1968 pasó a ser Obispo de Chiclayo, donde ejerció su ministerio pastoral hasta su muerte, acaecida e1 4 de mayo de 1998.
  


Monseñor Luis Sánchez – Moreno Lira

Nació en Arequipa el 12 de noviembre de 1925. Cursó estudios en los colegios “La Salle” de Arequipa y Lima, estudió letras y derecho en la Universidad San Agustín de Arequipa, graduándose de abogado. En Barcelona y Madrid cursó estudios de Doctorado en Jurisprudencia, obteniendo el grado de doctor en Derecho civil en la Universidad Central de Madrid. Así mismo se graduó de Periodista en Madrid. Ingresó al Opus Dei en España. De regreso al Perú, dictó clases de Derecho civil en la Pontificia Universidad Católica de Lima. Volvió a Roma, donde obtuvo el título
de Doctor en el “Angelicum”. En el año 1957 se ordena Sacerdote en Madrid. Al retornar al Perú, se dedicó plenamente a la labor sacerdotal, en una tarea básica de predicación y dirección espiritual. Designado por la Santa Sede como Obispo Auxiliar de Chiclayo, El 30 de abril de 1961 fue consagrado Obispo en la Catedral de Arequipa. Asistió al Concilio Vaticano II: Como muy pocos prelados, tuvo la oportunidad de asistir a las cuatro sesiones del Concilio vaticano II, en el que presentó diversas ponencias, sobre todo referentes a los temas vinculados en la formación de sacerdotes y el papel de los seglares en la Iglesia. Posteriormente, por la muerte del Obispo de Chiclayo, Monseñor Daniel Figueroa Villón, fue elegido Vicario Capitular, y poco después, la Santa Sede lo designa Administrador Apostólico de Chiclayo. Obispo-Prelado de Cañete Yauyos y Huarochirí: El 26 de abril de 1968 fue nombrado Obispo de la Prelatura Yauyos, tomando posesión de su nuevo cargo el 26 de mayo del mismo año.

Con la finalidad de promover las vocaciones sacerdotales fundó y estableció el Seminario Mayor “Academia San José” en el año 1971. Labor pastoral: El 31 de mayo de 1991, tuvo la alegría de inaugurar la impresionante y atractiva arquitectura del Santuario a la Virgen “Madre del Amor Hermoso”, con una hermosa imagen obsequiada en 1964 por San Josemaría Escrivá de Balaguer.Durante la época de su Obispado, la asistencia de Cáritas se profundizó promoviendo numerosas obras en beneficio de la gente más necesitada. También cabe mencionar: Comedores Populares, Centros de Atención Médica, apoyo a la construcción de carreteras, instalaciones de agua y desagüe, etc. En la ejecución de todos estos trabajos se contó con la valiosa colaboración de las Obras Corporativas del Opus Dei, el Instituto Rural “Valle Grande” y el Centro Profesional para la mujer “Condoray”. Durante sus años en la Prelatura, se ha realizado el concurso prelaticio de Religión, evento anual con la participación de los alumnos de los Centros Educativos de Primaria y Secundaria, otorgándoles a los campeones, meritorios estímulos. También para la formación de una nueva generación de docentes, inauguró en 1982 el Instituto Superior Pedagógico de Cañete, y posteriormente otro similar en la ciudad de Yauyos y el distrito de Catahuasi, de los que han egresado numerosos maestros con lata capacitación y formación pedagógica que imparten eficientemente la educación en las aulas primarias y secundarias. Arzobispo de Arequipa: Después de 28 años de activa labor pastoral desplegada por Monseñor Luis Sánchez-Moreno Lira, fue designado por el Papa Juan Pablo II como nuevo Arzobispo de Arequipa, por sus méritos, virtudes y cualidades. Se quedó en la Prelatura de Yauyos hasta fines de abril del año 1996. 

Monseñor Juan Antonio Ugarte Pérez
Nació en Miraflores, Lima, el 23 de septiembre de 1938. Es el menor de seis hermanos. Estudió la primaria y la Secundaria en el Colegio Marista “Champañat”. En 1961 se graduó de Ingeniero Químico-Industrial en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). En 1959 ingresó al Opus Dei. Terminados los estudios universitarios trabajó en el “Centro Nacional de Productividad” y en el “Instituto de Ingeniería de producción de la UNI. Viajó a Roma en 1963, continuando sus estudios sacerdotales iniciados en Lima. En 1967 recibe la ordenación sacerdotal y en el año 1968 obtiene el Doctorado en Derecho Canónico. Ya en el Perú, viaja a Piura en 1968 con el primer grupo de profesores que iniciaron la Universidad de Piura, dando clases de Química Básica y Química General, a la vez que atendía pastoralmente a los Universitarios y diversos grupos de personas. Regresa a Lima en enero de 1971, desempeñando diversos trabajos pastorales, fundamentalmente de la predicación y la dirección espiritual. En 1983 el Santo Padre Juan Pablo II lo nombra obispo, recibiendo la Consagración episcopal el 2 de octubre. Después de prestar sus servicios episcopales como Obispo Auxiliar en Abancay y en la Prelatura de Yauyos, el 20 de marzo de 1997 tomó posesión de la Prelatura. En el año 2000 fue elegido Presidente de la Comisión Episcopal de Familia de la Conferencia Episcopal Peruana, cargo que viene ejerciendo hasta la actualidad. En diciembre del 2003 fue designado Arzobispo de Cuzco, tomando posesión de esta Arquidiócesis el 30 de Enero del 2004.

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