5 feb 2014

¿TUVO JESÚS MÁS HERMANOS?

Los hermanos protestantes dicen que María no permaneció virgen, sino que ella tuvo otros hijos. Citan los evangelios que hablan de ‘los hermanos de Jesús’ (Mt 13, 56 y Mr 3, 31). Si Jesús tuvo hermanos, entonces dicen ellos, María tuvo otros hijos. También piensan que recibió a su mujer (Mt 1, 25) quiere decir que José tuvo relaciones con María. Y que llamar a Jesús primogénito (Mt 1, 25) quiere decir primer nacido entre otros hijos. Interpretan antes de que se juntasen (Mt 1, 18) como si la palabra ‘juntarse’ significara tener relaciones. Finalmente los hermanos dicen que no la conoció hasta que dio a luz (Mt 1, 25), como si, después de dar a luz a Jesús, María y José hubieran tenido relaciones.
¿Pero cuál es la evidencia bíblica?
a) La palabra hermano tiene muchas significaciones en la Biblia.
‘La palabra griega para hermano es ADELPHOS y para hermana es ADELPHE. Ciertamente estas palabras pueden referirse también a hermanos y hermanas espirituales como se usan los términos en la iglesia cristiana, o a parientes tan cercanos como primos’(1) .
En el AT se utiliza la palabra hermano en lugar de primos: Y llamó Moisés a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel tío de Aarón, y les dijo: Acercaos y sacad a vuestros hermanos del santuario fuera del campamento (Lv 10, 4). En Génesis Abrám (Abrahám ) le dice a Lot: somos hermanos (13, 8). Lot era su sobrino (Gn 11, 27; 12, 5). En el segundo libro de Samuel se usa la palabra hermano para indicar miembros de la misma raza y el mismo pueblo: vosotros sois mis hermanos (2 S 19, 12 Ver Éx 2, 11).Reunió también David a los hijos de Aarón… y sus hermanos, ciento veinte… De los hijos de Merari… y sus hermanos, doscientos veinte (1 Cr 15, 4-6 Ver siguientes versículos y 2 R 10, 13-14 también). A Rebeca, su madre le llama hermana (Gn 24, 55-60). Moisés llama hermanos de los hijos de Aarón a los hijos del tío de éste (Lv 10, 1-6). Se llaman hermanos por ser sacerdotes (1 Cr 24, 30-31).
En el NT leemos: Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas (Mt 18, 35).Jesús le dijo: no me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles... (Jn 20, 17-18). Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán (Mt 28, 7-10). ‘Hermano’ es todo el que cree y cumple: Todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y hermana (Mt 12 ,46-50). Felipe es llamado hermano de Herodes Antipas aunque fue su medio hermano. (El Felipe de Lc 3, 1 no es igual al de Lc 3, 19.)
¿Por qué esta ambigüedad? Porque el hebreo y el arameo (el idioma de Cristo y sus discípulos), no contienen una palabra específica para ‘primo’. Utilizaban ‘hermano’ o ‘el hijo de la hermana de mi padre’. Pero en vez de esto último, era más fácil decir ‘hermano’. Los autores del NT estaban acostumbrados a hacer lo mismo. Cuando hablaban en griego hacían lo mismo que los que tradujeron el rollo grande (los Setenta). En la traducción de los Setenta la palabra hebrea para hermano o pariente fue traducida como ADELPHOS, que en griego significa ‘hermano’. Aunque el griego tiene una palabra para primo: ANEPSIOS, los traductores de la Setenta prefirieron utilizar ADELPHOS.. Por eso se necesita más investigación para saber que significa ‘hermanos de Jesús’.
No podemos tomar la palabra hermano literalmente como ‘hermano carnal’ porque esta palabra se refiere a dos personas que tienen los mismos padres, pero Jesús no tuvo un padre mortal, sino que fue concebido por el Espíritu Santo. Si los cuatro hermanos son sus hermanos carnales ellos tendrían el mismo padre que Jesús. Los cuatros ‘hermanos’ serían verdaderamente ‘medios hermanos’, lo que la Biblia no les llama.
b) La Biblia dice que los hermanos de Jesús son Jacobo (Santiago en la BibliaDios Habla Hoy), José, Simón, y Judas (Mt 13, 55). Pero mirando otros lugares en la Biblia vemos que estos hombres tuvieron otro padre carnal, mientras que el padre de Jesús era José el carpintero. En las tres primeras listas de los nombres de las mujeres que van al sepulcro y en la cuarta con los nombres de las mujeres al pie de la cruz, notamos que la madre de Jacobo y de José es otra María:
Mt 27, 56: María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Mr 15, 40: María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José y Salomé. (Ver 16, 1)
Jn 19, 25: Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.
Se nota que Jacobo y José, ‘los hermanos de Jesús’ en Mt 13, 56, eran hijos de María la mujer de Cleofas(2) , posiblemente pariente de María la madre de Jesús y esposa de José. María la madre de Jesús no fue al Sepulcro.
En su carta el Apóstol escribe: Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo(Jud 1). Si Jacobo y Judas eran hermanos de Jesús, siendo ellos ‘hermanos también’ (Hch 1, 13), ¿por qué Judas sólo dice siervo de Jesucristo y no añade ‘hermano’ de Él como lo hace con su hermano Jacobo?
Según el historiador Egesipo, Simón era hijo de ‘María (mujer) de Cleofas‘ (Eusebio de C.Hist Eccl. III 2, 32).
c) Lucas 2, 41 nos muestra la familia de Nazaret: Iban sus padres todos los años a Jerusalén. El versículo 51 habla de un hijo solamente: Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. No nos da ninguna indicación de que había otros hermanos.
d) En Juan (19, 26-27), Jesús pidió a Juan que cuidara a María. Si hubiera tenido otros hermanos no sería necesario (ni legal) que Juan lo hiciera. Algunos hermanos dicen que si tuvo otros hermanos pero que le pidió esto a Juan porque Juan creía, mientras ellos no creerían en Jesús hasta que resucitara (Hch 1, 13). Pero si Jesús supo que ellos iban a creer en Él después de la resurrección, ¿por qué no entregarla a ‘sus hermanos’ aunque se demoraran para ser creyentes por tres días?
e) Marcos dice: ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? (Mr 6, 3). Igual Mt 13, 53. No dice, ‘uno de los hijos de María’. La Biblia nunca habla de ‘los hijos de María’ sino de ‘los hermanos de Jesús’. Siempre es singular cuando habla de su Hijo. (Tampoco dice ‘hijo de María, madre de Jacobo, José, Judas y Simón’.) Lucas dice: vas a dar a luz a UN hijo (Lc 1, 31).
f) Cada vez que en la Biblia un ángel anuncia a una mujer que concebirá de manera milagrosa (por esterilidad, vejez, virginidad), siempre éste es el único hijo que la mujer tiene.
En Génesis Dios hizo un milagro con Saraí y su hijo Isaac es su único hijo (Gn 18, 10).
Otro milagro hizo Dios con Manoa; de ella nació Sansón su único hijo (Jue 13, 3). Aquí es interesante comparar las palabras del ángel con las que Gabriel dijo a María: concebirás y darás a luz un hijo.
En Lucas 1, 13 otra milagro, esta vez con los padres de Juan Bautista. Es lo mismo con María. No se rompe el esquema Sólo hay un hijo (3) .
g) Cuando Gabriel le dijo a María que ella sería madre de Jesús, ella puso como objeción:no conozco varón (Lc 1, 34), aunque ella estaba desposada con José. Aquí, la palabra ‘conocer’ equivale a relaciones íntimas que incluyen las sexuales. Sólo cuando el ángel le asegura que: el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá... María consiente cumplir la voluntad de Dios (Lc 1, 35). La extraña manera en que María respondió (v. 34) indica que ella había pensado en permanecer virgen. Su hijo Jesús hablaría de no tener relaciones como algo que algunos hacían por causa del Reino de los cielos (Mt 19, 12). Si no, ¿cómo entender su respuesta de ‘no conocer’ a un hombre y a la vez estar comprometida con uno, sabiendo que después de casarse, ella podría tener relaciones y así tener un hijo?(4)
Cabe mencionar que OrígenesClemente de Alejandría y Justino Mártir mencionan el Protoevangelio o refieren incidentes relativos al nacimiento de Jesús de igual manera. Johannes Quasten dice que ‘El fin principal de esta obra es probar la virginidad perpetua e inviolada de María antes del parto, en el parto y después del parto’ (Patrología I, B.A.C., españa, 1991, p. 127).
El experto de la Biblia reconocido por todo el Mundo, Ignacio de la Potterie, dice que no es que María haya hecho un propósito consciente de permanecer virgen pero que es una ‘orientación y una inclinación profunda a vivir virginalmente, de un hondo deseo de virginidad que María experimenta y vive existencialmente, pero que no ha podido todavía tomar la forma de una resolución’ (p. 59). Dice De la Potterie que esta intención viene de haber sido preparada por Dios y por ser ‘llena de gracia’(5) . El Sr. de la Potterie hace una comparación entre lo que dice María no conozco varón (Lc 1, 34) (igual a decir ‘yo soy virgen’), que él dice: ‘no hay parecida en toda la Biblia’, con el voto de Jefté en Jueces 11, 39. (Ver v. 39: ella nunca conoció varón) y no habían conocido ayuntamiento de varón (Jue 21, 12). De la Potterie dice que estos son expresados en el pasado mientras que María habla en el presente: yo no conozco. Siendo María desposada con varón, significa que ella querría quedarse virgen. Esto para él (y cita otros eruditos para apoyar su posición) es la mejor manera de explicar lo que dice María al ángel.
h) Dios dio la señal al pueblo para que ellos reconocieran quién sería el mesías: la virgen concebirá, dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel (Is 7, 14). La manera como las personas identificarían que Jesús es el Mesías, es que su madre sería una virgen que daría a luz. Si María hubiera tenido varios hijos, es decir hubiera perdido su virginidad, ¿qué garantía tenían los judíos años después para creer que Jesucristo era el Mesías hijo de la virgen? Ya que podían suponer que la historia de que había concebido por el Espíritu Santo era falsa. Por eso la señal. Si María tuvo un solo hijo sería más fácil creer que era la virgen profetizada por Isaías. Y si continuó intacta, sin tener relaciones con José, los judíos no podrían negar que Jesús fue concebido por el Espíritu Santo, a menos que Jesús no fuera su hijo. Es como la señal que buscaron los pastores para reconocer a Jesús: Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre (Lc 2, 12). Si José y María lo hubieran envuelto en cobijas y lo hubieran acostado en una cama, la señal se habría perdido.
i) Cuando los evangelios nos hablan de ‘los hermanos’ de Jesús, aparecen siempre como mayores que Jesús en edad, pues se permiten darle consejo: y le dijeron sus hermanos; Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces (Jn 7, 3), y regañarle: Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle (Mc 3, 21). Pero si Jesús era el primogénito hubiera ido en contra de la costumbre judía y de Oriente. Sólo era permitido a los hermanos mayores, pero no viceversa. El mayor aconsejaba y mandaba al menor. (Ver Gn 37, 21-22).
Cuando Jesús tenía doce años, subieron a Jerusalén para llevarlo al templo. Los judíos acostumbraban ya llevar a sus hijos para acostumbrarlos. Lucas dice que iban sus padres todos los años (Lc 1, 41). Si María tuvo más hijos ella debería haber quedado al cuidado de ellos, ya que habían de ser pequeños, y la mujer no estaba obligada a subir a Jerusalén:
‘Según Lc 2, 7 Jesús fue el primogénito de María. Ahora bien, según el mismo Lc (2, 41-52), María toma parte en la peregrinación de pascua, lo que no se comprendería bien de haber tenido niños pequeños, que hubiera tenido que abandonar durante catorce días. Si María hubiera tenido los hijos después de esta peregrinación, al comienzo de la vida pública de Jesús, aquéllos hubieran tenido apenas veinte años y jamás hubieran podido mostrar (menos en los modos de ser orientales) una actitud tan libre, casi de tutela, respecto al hermano mayor, como se nos describe en Mc 3, 21, 31-35 y Jn 7, 2-5′ (Diccionario de Teología Bíblica por Bauer , Edit. Herder, p. 448).
j) En el libro de los Hechos leemos: Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos(Hch 1, 14). Aquí Lucas sólo dice que María era madre de Jesús y la separa de los hermanos. ¿Por qué no dijo ‘con María la madre de Jesús y sus hermanos’ en vez de ‘y con sus hermanos’? (El griego es claro en este sentido(6)).
k) Es común en la Biblia, cuando presenta una genealogía de una persona importante, mencionar a toda la familia pero Lucas sólo habla de un hijo de José: Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí…(Lc 3, 23).
l) En un artículo titulado La Virginidad después del Parto: El Sentido del hecho por A. Sierra encontramos otro argumento que voy a citar, aunque sea un poco largo, para no perder su sentido:
‘… Creo que a este respeto [quedarse virgen] resulta iluminador un pasaje de Filón de Alejandría (45 d.V.). Estrictamente hablando, él pertenece aún al AT; sin embargo, la reflexión que vamos a citar de sus escritos anticipa los tiempos del NT … Discurriendo sobre Judá, Filón dice que es el fruto perfecto… (De Somniis I, 37). En hebreo, en efecto, Judá significa ‘confesar (alabar) al Señor’ (De Plantatione, 134); como tal, él es la acción de gracias en persona (De Somniis I, 37; Legum Allegoriae III, 26, 146). Y no hay duda, comenta Filón, de que cuando el alma llega a celebrar a Dios y reconocerlo como creador de todo, no puede expresar nada mejor (Legum Allegoriae, 95). Esto es lo más grande para una criatura.
‘He ahí por qué Lía, como dice la Escritura, después de haber engendrado a Judá, su cuarto hijo, cesó de tener hijos (Gén 29,35). La razón es evidente. Judá, que quiere decir alabar a Dios, es el vértice de la perfección. Celebrar al padre de todas las cosas es el mejor y el más perfecto de los frutos que jamás hayan salido del seno de una gestante (De Palantatione, 135).
‘Por eso Lía no da más a luz. Ella no sabía a qué otra cosa dirigirse, al haber alcanzado el límite supremo de la perfección (ib). Después de aquel nacimiento, Lía puso fin o, mejor, le puso un término a su prole. En efecto – así piensa Filón-, ella advirtió que los órganos de su potencia generadora se habían vuelto áridos y estériles, porque en ella había florecido el fruto perfecto, Judá, la acción de gracias (De Somniis I,37).
‘Probemos ahora a hacer la transposición cristológica de esta página filoniana, y preguntémonos: ¿por qué María no llevó en su seno otra prole que a Cristo? No ciertamente porque la generación tenga un no sé qué de impuro, sino porque acogió en su seno a aquel Hijo, el cual, siendo Dios, era el ESJATON, la perfección, el absoluto. Al convertirse en morada viviente del Verbo encarnado, realmente María (para usar las palabras de Filón) no sabía ya a qué dirigirse, por haber alcanzado el ápice de la perfección. Como las tinajas de Caná, así el seno de María con la encarnación se llenó hasta los bordes (Jn 2, 7). Dicho sin metáforas: si la comunión con Dios es la finalidad suprema de la creación y de la alianza (cf Jn 17, 21-24), ¿podría la Virgen desear algo más, algo mejor, un todavía, un después en otros hijos? Ciertamente que no. En virtud de la maternidad divina, en efecto, ella quedó tan llena de Dios en el cuerpo y el espíritu, que su existencia alcanzó plenamente sus expectativas de criatura. Aquel Hijo (su persona, su obra, el servicio a Él ofrecido por la fe) lo era Todo para María, como el Padre lo era para Jesús’(7) .
m) Aunque apócrifo, el libro La Ascensión de Isaías (11, 2-17) de la primera mitad del segundo siglo habla de que María se quedó virgen. Esto demuestra que esta enseñanza fue creída muy tempranamente.
n) Algunos eruditos de la Biblia argumentan que si los ‘hermanos’ de Jesús hubieran sido hijos de María, la forma de nombrarles según la costumbre judía hubiera sido: ‘Aquí están tu madre y los hijos de tu madre’. Esto era la forma correcta de expresare y no el decir ‘aquí están tus hermanos’.
o) El autor Francisco Sampedro comenta que: ‘En algunos textos aparece separado ‘María la madre de Jesús y sus hermanos’ (Hch 1, 14), e ‘hijo de María y el hermano de Jacobo, José, Judas y Simón’ (Mr 6 ,3). La relación de María con Jesús y la relación de María con los otros aparece como diferente’ (ver Pentecostales, 1989, pp. 117-118).
p) El reformador protestante Juan Calvino defendió con mucha fuerza la perpetua virginidad de María. Comentando el pasaje de Mt 13,55ss, afirma que los hermanos de Jesús no son otros hijos de María, sino todos los parientes: ‘Sostener lo opuesto significa dar prueba de ignorancia, de locas sutilezas y de abuso de la Escritura’.
q) Recientemente se publicó un artículo del famoso biblista Jerome Murphy-O’Connor donde escribe: ‘yo diría que los hermanos de Jesús eran mayores. Yo sugería que eran hijos de José de un matrimonio anterior [al de María]. Esto está confirmado por el hecho de que Jesús era conocido como hijo de María un joven era conocido por el nombre de su madre SOLAMENTE CUANDO HABÍA MÁS DE UNA ESPOSA DEL MISMO PADRE. Los primeros cristianos no eran tontos. ¿Cómo podrían pensar que María era una virgen perpetua si, de hecho, tenía seis hijos después de Jesús’ /en U.S. Catholic, dec. 1996, p. 8).
r) Traemos a continuación un excelente argumento sobre el entendimiento bíblico en el tiempo de Jesús sobre el tema. Está tomado de la Asociación de Católicos Hebreos:(8)
La perpetua virginidad de María desde el punto de vista judío
Desde los antiguos días bíblicos el adulterio acarreó con él un sentido de profanación, es así que una mujer que hubiera tenido contacto con otro hombre1 aún siendo a la fuerza, ya no podía estar con su esposo (Gn .49, 4; 2 S.20, 3; 16, 21-22, Libro del Jubileo 33, 6-9; Epstein, Ley del Matrimonio en el Talmud, p. 51). El código deuteronómico enseña que una mujer que esté divorciada de su esposo y que contraiga matrimonio con otro hombre, no puede regresar a su anterior esposo (Dt 24, 4). Como dijo el Señor a través del profeta Jeremías:Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Otra traducción: ‘Sí un hombre aparta a su esposa y ella se va de él y se convierte en la esposa de otro hombre, ¿debe él regresar a ella?, ¿no debe su tierra (el propio cuerpo de su esposa) estar grandemente contaminada?’ (Jer 3, l; ver Targum a Dt.24, 1-4). En la ley rabínica una mujer que ha cometido adulterio está ‘corrompida’ y no puede continuar siendo la mujer de su esposo, sino que debe divorciarse(9). Además, cualquier contacto íntimo de la esposa con un hombre judío o gentil, potente o impotente, natural o no natural, obliga al divorcio(10).
PROMETIDO: En la Ley Judaica un hombre prometido a una mujer era considerado legalmente casado con ella. La palabra para prometido en hebreo es Kiddush, una palabra derivada de la palabra hebrea Kadash, que significa ‘sagrado’, ‘consagrado’, ‘apartado’. Porque por el compromiso (como en Mt. l, 18; Lc. l, 27), o matrimonio, una mujer pasa a ser propiedad de su esposo, prohibida para otros.
La Ley Oral de Kiddushin (Matrimonio y Compromisos) establece: ‘El esposo, por casarse con la joven, la separa de todos como si fuera consagrada al templo (Corban) y fuera del alcance de todos los otros’ (Kiddushin 2b, Talmud Babilonio).
Sabemos por el Evangelio de Mateo 1, 14 que José, el esposo de María, era un hombre justo, un judío devoto, fiel a la ley. Habiendo notado que María estaba encinta y que él, su prometido, no había tenido nada que ver con su embarazo, José pudo ya sea públicamente condenarla y entregarla para darle muerte por adulterio (Dt 22, 22-29), o rechazarla en privado.
Tomó su decisión cuando un ángel se le apareció en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer. porque lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt l, 20-21). El ángel no usa la frase para la unión marital: ‘llegar a ella’ (como en Gn.30, 3, 4 y 16) o ‘juntarse o unirse’ (Mt l, 18), sino meramente una palabra significando conducirla a su casa como su esposa (paralambano gunaika) pero no cohabitando con ella.
Cuando el ángel le reveló que María ciertamente era la esposa del Espíritu Santo, José pudo llevar a María, su prometida, a su casa como su esposa, pero nunca podría tener trato sexual con ella, porque de acuerdo a la Ley, ella le estaría prohibida por siempre.
ESPOSA DEL ESPÍRITU SANTO: También debemos tomar en consideración que cuando María supo por el arcángel Gabriel: concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS (Lc l, 31), también agregó que esto se realizaría porque El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios (Lc l, 35).
Para decirlo en estos términos, el arcángel declaró a María que Dios entraría en una relación marital con ella, provocando que ella concibiera a Su Hijo en su seno. Para ‘cubrir con su poder (reshuth) a una mujer’ (Targum a Dt. 21, 4) fue un eufemismo para ‘tener una relación marital con ella’.
Asimismo, ‘sombrear’ (Lc l, 35) al desplegar su ‘ala’ o ‘manto’ sobre una mujer, fue otro eufemismo para relaciones maritales. Entonces, los rabíes comentaron (Midrash Génesis Rabbah 39.7; Midrash Ruth Rabbah 3.9) que Rut estaba correctamente en su palabra cuando le preguntó a Boaz que tuviera relaciones maritales con ella al decirle a él ‘Yo soy Rut, esclava tuya; extiende tu manto sobre tu sierva (literalmente, ‘ala’: kanaph) por cuanto eres el pariente más cercano’ (Rut 3, 9).
Tallith, otra palabra aramea-hebrea para manto, es derivada de tellal = sombra. Entonces, ‘extender el manto de alguien (tallith) sobre una mujer’ significa cohabitar con ella (Kiddushin 18b, ver también Mekhilta en Éxodo 21, 8). ¿No le dijo Dios a Su esposa Israel: Porque yo soy vuestro esposo (Jer 3, l4) y será tu dueño y tu esposo (Is 54,5); yo un marido para ellos, dice Jehová (Jer 31, 32)? ¿Y qué es más íntimo que lo que Dios dijo a Su esposa?: Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa; tus pechos se habían formado, y tu pelo había crecido; pero estabas desnuda y descubierta. Y pasé yo otra vez junto a ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y te di juramento y entré en pacto contigo, dice Jehová el Señor, y fuiste mía (Ez 16, 7-8).
MARÍA PROHIBIDA A JOSÉ: Habiendo en sueños sido informado por un ángel sobre el embarazo de ella, y tal vez después por María acerca de las palabras que le pronunciara a ella el arcángel Gabriel en la Anunciación, José supo que Dios lo había escogido como esposo para María. Ella ahora le estaba prohibida de por vida, y por el bien del Niño y de María, él solamente podía vivir con ella en una relación absolutamente casta.
Vivir en celibato dentro del matrimonio no era desconocido en la tradición judaica. Se dice que Moisés, que era casado, permaneció casto el resto de su vida después de la orden dada de abstenerse de tener relaciones sexuales (Ex.9, 15). En preparación los setenta ancianos se abstuvieron más tarde de sus esposas después de su llamado, y así lo hicieron Eldad y Medad, cuando el espíritu de profecía cayó sobre ellos; ciertamente se dijo que los profetas se volvieron célibes después de que la palabra de Dios se comunicó con ellos(11).
EL CELIBATO DE ACUERDO A LA TRADICION: Elías y Eliseo fueron célibes toda su vida.(12)Cuando por la Torá (í.e., el profundo estudio de ésta), un rabino se abstuviera de tener relaciones con su esposa, esto era permisible, porque entonces estaba cohabitando con el Shekínah (la ‘Divina Presencia’) en la Torá(13).
Es bien sabido que los rabinos hablaron concerniente a la obligación de los hombres de contraer matrimonio y de procrear: ‘Aquel que se abstenga de procrear es considerado como si hubiese derramado sangre’(14). De acuerdo a Yebamoth 62b, B.T., un hombre sólo es medio hombre sin una mujer, citando a Gn.5, 2 donde dice: Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán (lit. ‘Hombre’), el día que fueron creados.
Sin embargo, si una persona es fiel al estudio de la Torá (i.e., dedica todo su tiempo a ésta), como Simeón ben Azzai, puede ser condonado su rechazo a casarse’ (Skulkhan Arukh EH 1:4). El sabio rabino Simeón ben Azzai (antes del segundo siglo d.C.) estaba extraordinariamente en su aprendizaje. ‘con el paso de Ben Azzai pasaron sabios diligentes por la tierra’ (Sotah 9:15). Nunca se casó y fue célibe toda su vida para no distraerse de sus estudios y porque consideró a la Torá su esposa, para la cual puso toda su alma (Yebamoth 63b). Fue un sabio sobresaliente (Kiddushín 20a, B.T.) también conocido por su santidad (Berakoth 57b, B.T.).
La tradición judaica también menciona al célibe Zenu’ im (lit. ‘castos’) a quien fue confiado el secreto del Nombre de Dios, y así poder preservar el Santo Nombre en ‘perfecta pureza’(15)
Aquellos con la esperanza de una revelación divina consecuentemente se abstuvieron de tener relaciones sexuales y fueron estrictos en materia de pureza (Enoc 83, 2; Ap14, 2-5). Philo (Apol pro Judaeís IX, 14-17), Josefo (Antiq XVIII. 21) e Hipploytus (Philosophumiena IX, IV, 28A) escribieron sobre el celibato de los Esenios Judíos cientos de años antes del descubrimiento de su establecimiento en Qumrán, cerca del Mar Muerto.
Philo Judaeus (c.20 a.C.-50 d.C.), un filósofo judío, describió a mujeres judías que eran vírgenes que se habían conservado castas no a la fuerza, como algunas sacerdotisas griegas, sino por su propia voluntad por su ardiente deseo de Sabiduría. ‘Deseosas de tener Sabiduría para sus hermanos, despreciaron los placeres de la carne y no desearon descendencia, sino aquellos niños que solamente el alma que es querida por Dios pueda hacer nacer’ (Philo, Cont.68; también ver Philo, Abr. l00).
Porque ‘los castos son recompensados recibiendo iluminación de la oculta luz celestial’ (Zohar 11. 229b-230a). Porque ‘si el entendimiento está seguro e intacto, libre de la opresión de las iniquidades o pasiones… podrá claramente mirar todo lo que sea digno de contemplación’ (Philo, Sob.l.5). Y a la inversa, ‘el entendimiento del hombre amoroso es ciego y no puede ver esas cosas que valen la pena ver… cosas dignas de ver las cuales son maravillosas de percibir y deseables’ (Philo, Q. Gén.IV.245).
JOSÉ COMO CUSTODIO CÉLIBE: Como receptor de la gran revelación de que lo concebido en el seno de María, era del Espíritu Santo, y que el Niño por nacer sería destinado a salvar a Su pueblo de sus pecados, seguramente José por ello supo que fue llamado para cuidar a María y a su Hijo, el Mesías, por el resto de su vida, siendo esto por lo que el ángel le dijo que tomara a María como su esposa.
Podemos razonablemente asumir que ahora María compartía con él todo lo que le dijo el arcángel Gabriel. Nada menos que una Persona, el Hijo de Dios (Lc.l, 35), iba a ser confiada a su cuidado bajo el refugio de su humilde hogar, ahora el Sanctasanctórum. La tradición judía menciona que, aunque las personas debían abstenerse de tener relaciones sexuales con sus esposas solamente por tres días anteriores a la revelación del Monte Sinaí (Ex 19, 15), Moisés escogió permanecer casto por el resto de su vida con la total aprobación de Dios. Los rabinos explicaron que esto se debió a que Moisés supo que él estaba designado a comunicarse personalmente con Dios, no únicamente en el Monte Sinaí, sino en general a través de cuarenta años de permanencia en el desierto. Por esta razón, Moisés se quedó ‘separado de mujer’, permaneciendo en la santidad de separación para estar al servicio de Dios en todo momento; citaron la orden de Dios a Moisés en Deuteronomio 5, 28 (Midrash Exodus Rabbah 19:3 y 46.3).
Otra vez, podemos estar seguros que José permaneció célibe toda su vida porque a través de sus años de casado, estuvo diariamente en comunicación y al servicio de Jesús, la Palabra de Dios encarnada..
Los otros argumentos de los hermanos
Primogénito no quiere decir solamente, el primer nacido entre otros hijos, sino ocupar un lugar especial: elegido, consagrado. Una mujer que muere dando a luz a su primer hijo, se dice de él que es el primogénito aunque no tenga hermanos. El salmo 89 dice que David (el último de ocho hijos) es llamado primogénito por Dios: Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra (Sal 89, 27-28). En Génesis Jacob recibió las bendiciones de la primogenitura (Gn 25, 31-34), aunque nació después de Esaú (Gn 25, 25-26). Efraín es llamado ‘primogénito’ en Jeremías 31 ,9 siendo el segundo hijo de José (Gn 41, 52). Jesús es el primogénito de los muertos (Ap 1, 5), pero no el primero en morir. Él ocupa en lugar especial por ser el testigo fiel hasta la muerte. Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito(Ex 4, 22). Llamado ‘Primogénito’, Jesús es el ‘Alfa y Omega’, el Primero y el Último. No hay otro. Esto es lo que quiere decir Col 1, 15-16 cuando lo llama así.
Israel no es el primer pueblo que Dios creó, pero sí es el pueblo consagrado por Él. En Zacarías 12, 10 vemos que la misma persona es llamada ‘primogénito’ y ‘unigénito’.
En lasAntigüedades Bíblicas de pseudo Filón (primer siglo d.C.), la hija de Jefté es llamada tanto primogénita como unigénita (39, 11). Y un epitafio, (con fecha 28 de enero de 5 a.C.), descubierto en 1922 en la necrópolis judía de Tell el Yehudieh, hace decir a la muchacha difunta (Arsinoe): ‘Pero la suerte, en los dolores del parto de mi hijo primogénito, me condujo al término de la vida’. Aunque esta joven madre murió en el primer parto, a su hijo se le llama igualmente primogénito.
No debemos olvidar que el título primogénito para designar a Jesús tiene otro sentido simbólico. El es llamado primogénito de toda la creación (Col 1, 5) y de todos los muertos (Col 1, 18).
No la conoció hasta que dió a luz no quiere decir que José haya tenido relaciones con María después. Hasta que no equivale a decir ‘pero después sí…’ porque en 2 Samuel leemos: Y Mical hija de Saúl nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte (6, 23). ¡No quiere decir que después de su muerte tuvo hijos! Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies(Sal 110, 1). Este Salmo que profetiza a Jesús (Hch 2, 34-35) no significa que Jesús no siga sentado a la diestra del Padre (Hch 7, 55) después de que pusiera a sus enemigos por estrado de su pies.
En Génesis 28, 15 leemos: He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. Ciertamente Dios no dejó a Jacob después.He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo (Mt 28, 20). ¿Pero después Jesús no va estar con nosotros? Para ver otros ejemplos mira Dt 34, 6.
Cuando el evangelista dice que José no la conoció hasta que dio a luz un hijo, él afirma que José no tuvo relaciones con María mientras no naciera el Señor. Pero no está afirmando que después de que María dio a luz, José tuvo relaciones con ella. Lo que Lucas dice es que Jesús nació sin intervención de José.
Nos quedamos con ‘recibió a su mujer(16) . Pero con todas las pruebas que vimos arriba y con leer el contexto, sabemos que se trata de José aceptando a María como su esposa porque él entendía que María estaba encinta del Espíritu Santo después de que el ángel se lo explicó.
Si María tuvo a Santiago como hijo, ¿cómo es que los Padres de la Iglesia creyeron que María permaneció virgen si su hijo Santiago era obispo de Jerusalén? Nadie reclamó ser descendiente de la familia de José y María. Nadie en los siguientes años después de su asunción andaba diciendo que era hermano carnal o sobrino de Jesús.
Por todo lo dicho concluimos que María no tuvo otros hijos. De hecho, en la Iglesia Primitiva, la primera persona que formuló la idea de que los hermanos de Jesús eran hermanos carnales fue Elvidio (380 d.C). Por cuatro siglos los cristianos no pensaron así. Cuando Elvidio escribió eso, lo criticaron fuertemente. Quizás no sea normal que un matrimonio viva sin relaciones, pero ¡tampoco es normal que su hijo sea Dios Encarnado!
¿Que dijo la Iglesia Primitiva
El primer testimonio de la virginidad perpetua de María viene del libro apócrifoProtoevangelio de Santiago cerca de 150 d. C.
Hilario de Potiers (354 d. C.): Comentario sobre Mateo 1:4
Atanasio (358-362): Tratado contra de los arrianos, 2:70. ‘María se quedó y es siempre virgen’.
Justino Mártir: Diálogo con Trifón llama a María ‘la virgen’ y establece un paralelismo con Eva, madre de la humanidad.
Epifanio de Salamina (374): Ancoratus y Panarion (antídoto contra los errores de los herejes) 78:6.
¿Por qué la Iglesia católica mantiene la virginidad perpetua de María? Porque la Biblia lo enseña y porque la Iglesia siempre lo ha enseñado. Ella siempre ha sido llamada ‘virgen’. Si María no se quedó virgen, ¿por qué llamarla así después del nacimiento de Jesús? No seguimos llamando ‘soltero’ a un hombre casado. La Iglesia Primitiva habló de María como ‘la Virgen’ exactamente porque creyó que vivió y murió así. Cuando esta enseñanza fue cuestionada más tarde, agregaron ‘siempre’ (AEIPARTHENOS) como en el Credo de Epifanio (374 d.C.), Segundo Concilio de Constantinopla (553). Ver los padres de la IglesiaAgustínJerónimoCirilo de Alejandría. Los reformadores protestantes hablan de la ‘siempre Virgen María’.
Orígenes afirmó:
‘…aquel cuerpo que fue escogido para prestar un servicio al Verbo y acerca del cual se dice: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y la virtud del Altísimo te cobijará con su sombra (Lc 1, 35) no conoció unión alguna con varón por haber descendido sobre él el Espíritu Santo y haber sido cobijado por la virtud de lo alto. Yo sostengo razonablemente que la primicia de la pureza y castidad de los varones sea Jesús y que la de las mujeres sea María. No concordaría, efectivamente , con la piedad el atribuir a alguna otra persona distinta de ella la primicia de la virginidad’ ( Comentario al Evangelio de san Mateo, 10:17).
‘En efecto, de acuerdo con los que piensan rectamente acerca de él, ningún otro es hijo de María mas que Jesús…’ (Comentario al Evangelio de san Juan, 1:4).
NOTAS:
1. Del libro evangélico Los Evangélicos Los Católicos y la Virgen Maria, por Stephen Benko, famoso teólogo protestante. Casa Bautista de Publicaciones. USA, 1981, 1993. p.18. Este libro, aunque trata de María más a fondo, todavía queda mucho al nivel superficial en comparación con autores católicos que tratan este tema. El no tratar temas en forma completa podría interpretarse como prejuicios.
2. Jacobo es llamado hijo de Alfeo en Mt 10, 3 que parece decir que o es otro Santiago o que María era esposa de Cleofas (CLOPAS en griego) y de Alfeo. Pero es la misma persona porque el nombre Alfeo en arameo es traducido Cleopas (Cleofas) en griego, como Saúl en hebreo es el mismo Apóstol Pablo en griego. Otros ejemplos: Maeo-Leví, Tadeo-Judas.
3. Ana (1 S 2, 21) no cae en este patrón bíblico porque no se le apareció un ángel: Y el Señor bendecía a Ana, la cual quedaba embarazada.
4. ElProtoevangelio de Santiago 10, 1 (no más tarde que 120-140 d. C.) dice que María perteneció a la institución de las vírgenes tejedoras del Templo de la cual hablan varios documentos judíos del Siglo I como Apoc de Baruc 10, 9; Pesiqta Rabbati Riska26, 6 (Diccionario de Mariología, p. 1257). ‘Será cosa extraordinaria que José haya practicado la continencia siendo esposo de María? De ninguna manera, pues en el tiempo de Jesús numerosos judíos, deseos de prepararse mejor para la venida del Salvador, iban a vivir en unos como conventos en lugares apartados, y observaban la castidad. Incluso podríamos pensar que José se dejó influenciar por esta corriente religiosa… Los Esenios… y fue el que ayudó a María a afirmarse en un compromiso de virginidad…’ (Nueva Biblia Latinoamérica Ediciones Paulinas y Verbo Divino, España, 1972) p. 8. María hubiera sido consagrada al Señor como Samuel (1 S, 2, 21-22) y Ana que no apartaba del templo, sirviendo de día y de noche con ayunos y oraciones (Lc 2, 36-37). Según elProtoevangelio el viudo José fue escogido par ser su protector quien respetaría su voto de virginidad. Hch 21, 9 mencionan vírgenes en la Iglesia Primitiva.

EL CELIBATO SACERDOTAL


Por: Joel Adán Domínguez
El celibato se ha convertido en una controversia dentro y fuera de la Iglesia Católica, la gran mayoría de los pastores protestantes son casados, en algunas congregaciones es una obligación que sean casados, y en cambio, los sacerdotes Católicos han decidido ser célibes para servir al Señor.
Esto es una cosa que se ve con la mejor disposición para quien entiende que ser célibe es la mejor manera de servir al Señor, lo lamentable es que las sectas protestantes se meten en todo, hasta pretender meterse en las decisiones de quienes deciden dejarlo todo y consagrar su vida a Dios. De un tiempo para acá los periodistas se han encargado de difamar a la curia de la Iglesia y a todos los sacerdotes diciendo que la gran mayoría de los conflictos internos y sobre todo los casos de sacerdotes pederastas se debe a que la iglesia les prohíbe el matrimonio. Pero veamos que esa es una verdad mediática, que no decirla completa solo confunde, pues ¿a quién se le obliga a ser sacerdote?
EL SERVICIO A DIOS
Los hermanos separados citan:
Gn 1,28… creced y multiplicaos…
Esto como un mandato bíblico, pero ¿Qué pasa con las personas que no se pudieron casar? No podríamos decir que pecaron, por tanto, no podemos decir que sea obligatorio casarse.
Para el sacerdocio Católico en la Iglesia de rito latino es obligatorio no casarse, mas en la Iglesia oriental no lo es, pero en la Iglesia Católica de oriente, al que decide ser célibe, (la mayoría de los casos) se le ve de una manera extraordinaria, y conlleva mayor respeto para un sacerdote célibe que se ocupa solo de su iglesia.
Los sacerdotes Católicos son célibes porque han decidido seguir a Jesús, y Jesús el Señor y Sumo Sacerdote no se casó (Hb 4,14).
Los sacerdotes Católicos son célibes porque quieren imitar a Juan el Bautista, que dedicó su vida al Señor (Lc 1,13-17).
Los sacerdotes Católicos son célibes por consejo de San Pablo, cuando siguió a Cristo decidió no casarse, para dedicar el resto de su vida al Señor.
1 Co 7,8… no obstante digo a los solteros y a las viudas: bien les conviene quedarse como yo, pero si no pueden contenerse cásense, pues es mejor casado que abrazado.
1 Co 7,32-40… porque el no casado se ocupa de las cosas del Señor y de cómo agradar al Señor. Y el casado se ocupa de las cosas del mundo y de cómo agradar a su mujer, por tanto, es un hombre dividido…os digo esto para nuestro bien, no para lanzarles un lazo, sino para moverlos a lo mas digno del trato asiduo en el Señor, sin distracciones… será mas feliz permanecer así según mi consejo; pues también yo creo tener Espíritu Santo.

El apóstol san Juan, cuando siguió a Cristo desde su adolescencia, permaneció toda su vida célibe, nunca en la biblia y ni por rumor se le conoció esposa alguna.
A ciencia cierta solo conocimos esposa de Pedro, porque Pedro al seguir a Cristo, ya tenía esposa (Mt 8,7).
De la misma manera, no encontramos en la Biblia ni en la tradición de la Iglesia a esposas de Santiago, Judas el Tadeo, Mateo etc. aunque es muy posible que varios de los doce si iban en compañía de sus esposas como lo iba Pedro (1 Co 9,5). La traducción de 1 Co 9,5 es muy variada, pues literalmente quiere decir “Una mujer hermana” o “Una mujer acompañante de la fe” o mejor dicho “una mujer cristiana” pero como es de esperarse, las traducciones protestantes dicen “una esposa” cuando no es posible según el griego asegurar esta traducción afirmativa, pues la palabra mas utilizada para afirmar que alguien es esposa del alguien es “mujer de”, “tu mujer” etc. por ejemplo Mt 1,20. Pablo no utiliza las palabras “mujeres de ellos” sino mujeres hermanas. Lo más factible sería que estas mujeres fueran servidoras que se ocupaban de las cosas materiales de los apóstoles, como el caso de Jesús en Lc 8,2-3 pues sabemos que Jesús no tenía esposas.
En la Biblia Reina Valera dice “esposa”, pero la palabra que aquí aparece en griego es gunaike- gunaika, que quiere decir mujer, pero lo peor es que aparte en 1 Co 9,5, va acompañada de la palabra hermana, o sea una mujer hermana, no mujer solamente, que es imposible traducirse como esposa, pero la Biblia Reina Valera ha llegando al absurdo de traducir: … ¿No tenemos derecho a llevar con nosotros una hermana por esposa? pero ni modo, así es el mundo de quien traduce las Biblias para que el hombre no encuentre la verdad y el sentido de las escrituras.[1] Nuevo testamento interlineal Griego – Español, del protestante Francisco Lacueva. p 678.
Los hermanos separados citan:
1 Tim 3,1-12… si alguno aspira al cargo de obispo, buena obra desea, es pues necesario que el sea irreprensible, casado una sola vez, sobrio, sensato, educado… el diacono es necesario que sea digno, noble, no dado a beber mucho vino… sean casados una sola vez.
Tit 1,6… el candidato tiene que ser intachable, casado una sola vez.

Nos damos cuenta que esto no es un mandato, sino un requisito no imperativo, que el que sea casado tenía que serlo una sola vez, era indispensable que lo sea una sola vez, pues si no pudo sostener un matrimonio anteriormente, mucho menos podría sostener un matrimonio y aparte su servicio a la Iglesia, pues dice San Pablo que sean casados una sola vez, no que tenían que ser casados solamente, pues el que era casado que lo sea una sola vez, en la Iglesia primitiva el que era casado antes de entregarse al servicio de Cristo así permanecía, pero el que no, también permanecía como estaba, testimonios de célibes sobran, pues está el mismo san Pablo que escribió esto, el apóstol san Juan, san Ignacio de Antioquia, san Justino Mártir, Clemente de Roma, etc. y la gran mayoría de los papas desde el principio que permanecieron célibes. Jesús mismo recomendó permanecer célibe para servir a Dios.
Lc 18,29… yo os aseguro que nadie que haya dejado casa, mujer, hermano, padre, madre e hijos, por el reino de los cielos quedará sin recompensa.
Mt 19,11-12… no todos entienden este lenguaje sino a los que se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así desde el seno de su madre, hay eunucos que fueron hechos así por los hombres, pero hay quienes se hicieron así mismos por el reino de los cielos. Que entienda el que pueda…

Eunuco: hombre castrado incapaz de contener matrimonio y tener descendencia.
Vemos que ningún pastor protestante entiende este lenguaje del Señor. Lo malo del asunto es que muchos de estos pastores viven molestando para que mucha gente siga sin entender. El celibato en la Iglesia primitiva no era obligatorio, pero si era la mejor recomendación para quienes desean servir a Cristo.
San Ignacio de Antioquia, año 107 o 110 d.C. “Epístola a Policarpo de Esmirna”
Cap. V… recomienda a mis hermanos (presbíteros)… que si alguno puede permanecer en castidad para honrar la carne del Señor, que lo haga sin jactarse… si se casan que lo hagan con una celebración con el consentimiento del Obispo… Que todo se haga para honra de Dios.
Los hermanos separados citan:
1 Tim 4,1-3… en los días postreros, algunos renegarán de la fe para seguir espíritus seductores y doctrinas falsas, aparecerán hombres mentirosos con la conciencia marcada con la señal de los infames, estos prohíben el matrimonio y comer ciertos animales…
Ellos dicen que la Iglesia prohíbe casarse a los sacerdotes, es cierto que el papa con su poder de atar y desatar prohibió casarse desde el siglo III a los que quieran ser ministros del Señor, mas a nadie se le obliga a ser sacerdote, y por tanto, en la Iglesia no se prohíbe el matrimonio, muy probablemente Pablo se refería en su tiempo a los Esenios o posteriormente a los Maniqueos, que pensaban que el matrimonio era algo malo y esclavizante, y tenían como regla el no casarse así fueran fieles o ministros. La Iglesia no prohíbe el matrimonio a los demás, comparar el celibato con prohibir el matrimonio es una comparación pésima, pues el celibato es un acto voluntario y la prohibición es un acto involuntario. Por otro lado olvidan que Pablo no se casó. Pobre san Pablo, tanto que lo leen y ningún hermano separado sigue su forma de vida.
El matrimonio en la Iglesia Católica es algo tan sagrado que no hay motivos para prohibirse, es el acto más grande que puede hacer una pareja; consagrar su vida en unión con Dios (Ef 5,32). para la Iglesia Católica el matrimonio es un sacramento que no se puede disolver, una vez casado ya no podrás descasarte como sucede en las Iglesias separadas que toman como un acto formal de unión, donde se pueden casar y descasar. En la Iglesia Católica, lo que Dios unió no lo separe el hombre (Mt 19,6-9) (Mt 5,32) (1 Co 7,10).
¿ PROBLEMAS DEL CELIBATO ?
Algunas veces en las noticias hemos visto un fenómeno que nunca antes se había observado, están saliendo sacerdotes violadores, sobre todo en Estados Unidos, las cifras no son como el demonio las quisiera ver pues de los pocos casos el 80% sale exonerado de culpas. Pues alguien que es acusado no es culpable hasta que se demuestre lo contrario, y en caso de injusticia, allá está Dios quien todo lo ve y todo lo juzgará.
La situación ha dado cabida a que los hermanos separados hagan leña del árbol caído, dan pena ver que hasta en su proselitismo ya divulgan con más fuerza lo que ni las noticias dicen, pero lo peor de todo es que culpan al celibato de que pase esto.
La situación con alguien que viola a alguien, no es por haber hecho votos de celibato, pues entre los violadores, los sacerdotes no están ni en las cifras de denuncias del porcentaje de tipo de personas que viola a menores, consulte cifras recientes confiables sino que los familiares son los principales causantes de violaciones a menores.
Así que el celibato queda de lado del que sea un motivo de violaciones, cuando algún sacerdote ya “no aguanta las ganas” se pide una dispensa y queda libre de casarse con quien quiera porque el obispo reduce su situación al estado laical, y sigue siendo un Católico y fiel al Señor como cualquier otro. Conozco el caso de muchísimos padres de familia, santos y excelentes, que antes eran sacerdotes y en medio de su servicio a Dios se enamoraron y decidieron dejar bien su situación con la Iglesia, pero conozco casos como el del ahora reverendo Alberto que no solo no se atrevió a decir la verdad a su feligresía ocasionando un escándalo por haberlo descubierto, sino que comenzó a decir hipócritamente que la Iglesia estaba mal al no dejar que se casara cuando el mismo defendía el celibato católico, en este caso no es sabio cambiar de opinión, ya que ya vimos la opinión del propio Jesús.
El Padre Alberto, cuando era un exelente defenzor de la Iglesia… y el ahora reverendo Alberto de la Iglesia Episcopal, pero ahora anda diciendo que la Iglesia está equivocada
A pesar de que ha habido muchos rumores de pederastas, los condenados son pocos, pero de esta manera, también ha habido pastores protestantes violadores sobre todo en el estado de Chiapas México y en Centroamérica (que son casados), inclusive se ha visto en las noticias que llegan a pedir a las hijas de los fieles para tener relaciones sexuales con tal que el pastor les pase por alto el diezmo o la condenación. Y qué decir del líder de las iglesias evangélicas en Estados Unidos que fue demandado por un homosexual, un escándalo que muchos hermanos separados mejor se callaron, porque tienen que dar la impresión de que en su iglesia hay pura santidad, pues el pastor tuvo que aceptar sus culpas. Es por eso que es mejor que los hermanos separados en vez de juzgarnos se pongan en oración con nosotros y le pidamos fuerzas a Dios para superar nuestras debilidades.
El pastor Evangelico de miles orante y perseverante en la fe y despues en una entrevista confesando los hechos.
Todo esto anterior se puede resumir en unas cuantas palabras:
Lc 6,37… no juzguéis sino queréis ser juzgados, no condenéis sino queréis ser condenados…
QUE UN CURA NO SEA CÉLIBE SI ES PROBLEMA
Todos hablamos de que no tiene nada de malo que un sacerdote sea casado, eso de antemano sabemos que no, no es malo, pero dejamos de lado todos los problemas que hay en que un hombre dividido sea nuestro pastor, ya que nuestra administración pastoral no es como la administración de las iglesias protestantes, evangélicas, pentecostales y demás, en esas iglesias todos los pastores son casados, la mayoría son profesionistas, tienen algún trabajo a parte de pastorear su iglesia, en algunas iglesias más serias los únicos que pueden alcanzar el grado de pastor son los que estudiaron teología.
¿Pero qué viene al caso eso? La cuestión es que los pastores tienen a su mujer, y su familia, pero no están de tiempo completo atendiendo a su feligresía, la iglesia que atienden se reúne si acaso 5 veces a la semana, solo un par de horas, mientras que los pastores católicos están día y noche al servicio del feligrés, ministrando las cosas del Señor, la mayoría de nuestros templos tienen algún cuartito donde nuestros sacerdotes viven. ¿te has puesto a pensar lo que pasaría si fuese casado tu sacerdote?
Imagina que pasaría cuando a tu sacerdote siendo cura o vicario, el obispo decidiera enviarlo a otra comunidad, esto sucede a menudo, porque el obispo sabe de las capacidades de cada uno de sus sacerdotes y tiene que moverlos de una comunidad a otra, un hombre solo va y viene sin tanto problema de una parroquia a otra, pero trasladar a una familia entera de una comunidad a otra entorpecería las labores pastorales del obispo, las escuelas de los niños, el trabajo de la esposa (si tuviese) todo tendría que mudarse.
Todos sabemos que nuestros pastores deben ser el ejemplo vivo del evangelio, debe ser Cristo entre nosotros, y yo tengo constatado que la mayoría de nuestros pastores son personas que buscan día a día la santidad, pero ¿Qué pasaría si la esposa no fuera como se ve su marido? ¿Qué diría toda la gente si el sacerdote tuviese un hijo rebelde como nos suele suceder? Imagina como criticarían al sacerdote que todos los domingos nos exhorta a la santidad teniendo un hijo así.
¿Qué pasaría si en una comunidad donde tienen cura y vicario las esposas de ambos no se la llevaran bien?
¿Qué se pondría a murmurar toda una comunidad si un sacerdote llegase a separarse de su mujer?
Imagínate un domingo sin misas porque el cura se ocupó de un asunto familiar. Ponte a pensar que pasaría si tu sacerdote estuviera casado con una señora celosa.
Ahora bien, muchos hermanos separados me podrán decir que eso no pasa en su Iglesia, pero como comenté al principio, sus pastores no atienden de tiempo completo la Iglesia, por eso fácilmente acomodan un horario para atender a los feligreses, y aun así, yo les aseguro que mas de algún conflicto ha de haber, algo se ha dejado de hacer porque el pastor es un hombre dividido que no entrega su vida completamente al servicio de Dios.
Esto que les digo seguramente pasó en los primeros siglos del cristianismo, por esto y más, la Iglesia tuvo que poner la norma ya en el siglo III de que los hombres que quisieran servir a Dios en la Iglesia debían ser solos, el poner esta disciplina debió ser algo tan obvio como necesario, además de que como vimos, todo está apoyado por consejo bíblico.
CONCLUSIÓN
El celibato en nuestros sacerdotes es de admirarse, en lo personal admiro mucho a los que decidieron consagrar toda su vida al servicio de Dios, imitando al Hijo del Altísimo, imitando la vida que llevó Juan el Bautista, san Pablo y varios apóstoles y la gran mayoría de los sucesores de los apóstoles. Esperemos pues que los hermanos separados algún día comprendan la decisión que tomaron nuestros pastores, que merecen nuestro respeto porque se animaron a dejarlo todo para seguir al Señor.
Mt 19,27-29… Pedro tomando la palabra le dijo: ya lo vez, nosotros hemos dejado todo por seguirte ¿Qué recibiremos pues?… todo aquel que haya dejado casa, padres, hermanos, hijos o campos por mi nombre, recibirá el ciento por uno, y heredará la vida eterna.
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“No hay duda que ser célibe es la mejor manera de servir a Dios, lo malo es que no conozco un sólo pastor protestante que quiera entregar completamente su vida a Jesucristo.”
Autor
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“Si la Iglesia Católica es fuerte, se debe al celibato de sus sacerdotes.”
Mahatma Gandhi
[1] Nuevo testamento interlineal Griego – Español, del protestante Francisco Lacueva. p 678.

“Seamos signos de contradicción viviendo coherentemente la fe católica”

Un llamado a la humildad y a ser signo de contradicción siendo coherentes con la fe católica hizo el Cardenal Juan Luis Cipriani en la Misa del domingo 2 de febrero, Fiesta de la Presentación del Señor, en la Catedral de Lima.
“La virgen María nos enseña una gran lección: la humildad, para que cada uno no se deje atropellar por la soberbia y el orgullo, para que tenga la grandeza de reconocer sus errores y pedir perdón, para que si te caes sepas levantarte”, refirió.
“Busca, escucha y rézale al Señor, y dirige la mirada a María. Así serás un signo de contradicción que va por el camino del bien anunciando el valor del matrimonio (entre un hombre y una mujer), de la vida (desde la concepción hasta la muerte natural) y de la familia”, continuó el Arzobispo de Lima.
De esta manera explicó a los fieles que participaron de la Misa en la Iglesia Primada que Dios quiere hacernos participar de su alegría y de su bondad.
“Te animo a que tengas la disponibilidad de la humildad para ser compresivo y aplicar todo lo que Dios nos enseña en la historia de tu vida ahora mismo”, culminó.
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Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2014

Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cfr2 Cor 8, 9)

Queridos hermanos y hermanas:

Con ocasión de la Cuaresma os propongo algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión. Comienzo recordando las palabras de san Pablo: «Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza» (2 Cor 8, 9). El Apóstol se dirige a los cristianos de Corinto para alentarlos a ser generosos y ayudar a los fieles de Jerusalén que pasan necesidad. ¿Qué nos dicen, a los cristianos de hoy, estas palabras de san Pablo? ¿Qué nos dice hoy, a nosotros, la invitación a la pobreza, a una vida pobre en sentido evangélico?


La gracia de Cristo

Ante todo, nos dicen cuál es el estilo de Dios. Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo, sino mediante la debilidad y la pobreza: «Siendo rico, se hizo pobre por vosotros…». Cristo, el Hijo eterno de Dios, igual al Padre en poder y gloria, se hizo pobre; descendió en medio de nosotros, se acercó a cada uno de nosotros; se desnudó, se “vació”, para ser en todo semejante a nosotros (cfr. Flp 2, 7; Heb 4, 15). ¡Qué gran misterio la encarnación de Dios! La razón de todo esto es el amor divino, un amor que es gracia, generosidad, deseo de proximidad, y que no duda en darse y sacrificarse por las criaturas a las que ama. La caridad, el amor es compartir en todo la suerte del amado. El amor nos hace semejantes, crea igualdad, derriba los muros y las distancias. Y Dios hizo esto con nosotros. Jesús, en efecto, «trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a nosotros excepto en el pecado» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, 22).

La finalidad de Jesús al hacerse pobre no es la pobreza en sí misma, sino —dice san Pablo— «... para enriqueceros con su pobreza ». No se trata de un juego de palabras ni de una expresión para causar sensación. Al contrario, es una síntesis de la lógica de Dios, la lógica del amor, la lógica de la Encarnación y la Cruz. Dios no hizo caer sobre nosotros la salvación desde lo alto, como la limosna de quien da parte de lo que para él es superfluo con aparente piedad filantrópica. ¡El amor de Cristo no es esto! Cuando Jesús entra en las aguas del Jordán y se hace bautizar por Juan el Bautista, no lo hace porque necesita penitencia, conversión; lo hace para estar en medio de la gente, necesitada de perdón, entre nosotros, pecadores, y cargar con el peso de nuestros pecados. Este es el camino que ha elegido para consolarnos, salvarnos, liberarnos de nuestra miseria. Nos sorprende que el Apóstol diga que fuimos liberados no por medio de la riqueza de Cristo, sino por medio de su pobreza. Y, sin embargo, san Pablo conoce bien la «riqueza insondable de Cristo» (Ef 3, 8), «heredero de todo» (Heb 1, 2).

¿Qué es, pues, esta pobreza con la que Jesús nos libera y nos enriquece? Es precisamente su modo de amarnos, de estar cerca de nosotros, como el buen samaritano que se acerca a ese hombre que todos habían abandonado medio muerto al borde del camino (cfr. Lc 10, 25 ss ). Lo que nos da verdadera libertad, verdadera salvación y verdadera felicidad es su amor lleno de compasión, de ternura, que quiere compartir con nosotros. La pobreza de Cristo que nos enriquece consiste en el hecho que se hizo carne, cargó con nuestras debilidades y nuestros pecados, comunicándonos la misericordia infinita de Dios. La pobreza de Cristo es la mayor riqueza: la riqueza de Jesús es su confianza ilimitada en Dios Padre, es encomendarse a Él en todo momento, buscando siempre y solamente su voluntad y su gloria. Es rico como lo es un niño que se siente amado por sus padres y los ama, sin dudar ni un instante de su amor y su ternura. La riqueza de Jesús radica en el hecho de ser el Hijo , su relación única con el Padre es la prerrogativa soberana de este Mesías pobre. Cuando Jesús nos invita a tomar su “yugo llevadero”, nos invita a enriquecernos con esta “rica pobreza” y “pobre riqueza” suyas, a compartir con Él su espíritu filial y fraterno, a convertirnos en hijos en el Hijo, hermanos en el Hermano Primogénito (cfr Rom 8, 29).

Se ha dicho que la única verdadera tristeza es no ser santos (L. Bloy); podríamos decir también que hay una única verdadera miseria: no vivir como hijos de Dios y hermanos de Cristo.

Nuestro testimonio

Podríamos pensar que este “camino” de la pobreza fue el de Jesús, mientras que nosotros, que venimos después de Él, podemos salvar el mundo con los medios humanos adecuados. No es así. En toda época y en todo lugar, Dios sigue salvando a los hombres y salvando el mundo mediante la pobreza de Cristo , el cual se hace pobre en los Sacramentos, en la Palabra y en su Iglesia, que es un pueblo de pobres. La riqueza de Dios no puede pasar a través de nuestra riqueza, sino siempre y solamente a través de nuestra pobreza, personal y comunitaria, animada por el Espíritu de Cristo.

A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza ; la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza. Podemos distinguir tres tipos de miseria: la miseria material, la miseria moral y la miseria espiritual. La miseria material es la que habitualmente llamamos pobreza y toca a cuantos viven en una condición que no es digna de la persona humana: privados de sus derechos fundamentales y de los bienes de primera necesidad como la comida, el agua, las condiciones higiénicas, el trabajo, la posibilidad de desarrollo y de crecimiento cultural. Frente a esta miseria la Iglesia ofrece su servicio, su diakonia, para responder a las necesidades y curar estas heridas que desfiguran el rostro de la humanidad. En los pobres y en los últimos vemos el rostro de Cristo; amando y ayudando a los pobres amamos y servimos a Cristo. Nuestros esfuerzos se orientan asimismo a encontrar el modo de que cesen en el mundo las violaciones de la dignidad humana, las discriminaciones y los abusos, que, en tantos casos, son el origen de la miseria. Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir.

No es menos preocupante la miseria moral, que consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado. ¡Cuántas familias viven angustiadas porque alguno de sus miembros —a menudo joven— tiene dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía! ¡Cuántas personas han perdido el sentido de la vida, están privadas de perspectivas para el futuro y han perdido la esperanza! Y cuántas personas se ven obligadas a vivir esta miseria por condiciones sociales injustas, por falta de un trabajo, lo cual les priva de la dignidad que da llevar el pan a casa, por falta de igualdad respecto de los derechos a la educación y la salud. En estos casos la miseria moral bien podría llamarse casi suicidio incipiente. Esta forma de miseria, que también es causa de ruina económica, siempre va unida a la miseria espiritual, que nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor. Si consideramos que no necesitamos a Dios, que en Cristo nos tiende la mano, porque pensamos que nos bastamos a nosotros mismos, nos encaminamos por un camino de fracaso. Dios es el único que verdaderamente salva y libera.

El Evangelio es el verdadero antídoto contra la miseria espiritual: en cada ambiente el cristiano está llamado a llevar el anuncio liberador de que existe el perdón del mal cometido, que Dios es más grande que nuestro pecado y nos ama gratuitamente, siempre, y que estamos hechos para la comunión y para la vida eterna. ¡El Señor nos invita a anunciar con gozo este mensaje de misericordia y de esperanza! Es hermoso experimentar la alegría de extender esta buena nueva, de compartir el tesoro que se nos ha confiado, para consolar los corazones afligidos y dar esperanza a tantos hermanos y hermanas sumidos en el vacío. Se trata de seguir e imitar a Jesús, que fue en busca de los pobres y los pecadores como el pastor con la oveja perdida, y lo hizo lleno de amor. Unidos a Él, podemos abrir con valentía nuevos caminos de evangelización y promoción humana.

Queridos hermanos y hermanas, que este tiempo de Cuaresma encuentre a toda la Iglesia dispuesta y solícita a la hora de testimoniar a cuantos viven en la miseria material, moral y espiritual el mensaje evangélico, que se resume en el anuncio del amor del Padre misericordioso, listo para abrazar en Cristo a cada persona. Podremos hacerlo en la medida en que nos conformemos a Cristo, que se hizo pobre y nos enriqueció con su pobreza. La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele.

Que el Espíritu Santo, gracias al cual «[somos] como pobres, pero que enriquecen a muchos; como necesitados, pero poseyéndolo todo» (2 Cor 6, 10), sostenga nuestros propósitos y fortalezca en nosotros la atención y la responsabilidad ante la miseria humana, para que seamos misericordiosos y agentes de misericordia. Con este deseo, aseguro mi oración por todos los creyentes. Que cada comunidad eclesial recorra provechosamente el camino cuaresmal. Os pido que recéis por mí. Que el Señor os bendiga y la Virgen os guarde.

Vaticano, 26 de diciembre de 2013


Apoyemos a la Santa Sede ante las Naciones Unidas

Actualmente, en muchos sectores internacionales, los valores y las virtudes que han servido de fundamento de los más grandes logros de la civilización se encuentran bajo ataque. En nombre de una falsa "liberación", ciertas organizaciones quieren socavar las verdades fundamentales acerca de la naturaleza de la persona humana y de la familia. En nombre de una falsa doctrina de derechos humanos, niegan aquello que hace que la persona humana sea verdaderamente humana.
Estos grupos han hecho de la Santa Sede su blanco particular. Atacan a la Santa Sede ignorando el hecho de que la Santa Sede ha tenido relaciones diplomáticas desde el siglo IV y que en la actualidad tiene este tipo de relaciones con 177 naciones. Lo que verdaderamente motiva a estas organizaciones es el hecho de que la Santa Sede defiende decididamente la santidad de la vida humana y la dignidad inviolable de la familia.
De cierto modo la Santa Sede es única en su género. Pero esta particularidad suya es lo que la motivó a formar parte de las Naciones Unidas con el status de Observador Permanente. Este status especial de la Santa Sede le da la capacidad para fomentar el diálogo genuino, promover la solución pacífica de los conflictos y apelar más allá de los meros intereses territoriales de los Estados y apelar a las conciencias de sus líderes. Este servicio desinteresado y no partidista ha sido siempre apreciado por los Estados Miembros de las Naciones Unidas.
Si las organizaciones que consideran que la Santa Sede es un obstáculo para sus objetivos de ingeniería social y de subversión de las convicciones morales fundamentales tienen éxito en privar a la Santa Sede de su status de Observador Permanente, le habrán causado un serio daño a las Naciones Unidas. La ONU obra por medio del consenso, y estas organizaciones intentan circunvenir este proceso silenciando una voz a la cual se oponen.
Deploramos esos objetivos de esas organizaciones. Muchos de nosotros no comparten ni apoyan ciertas convicciones de la Iglesia Católica. Sin embargo, nos unimos para apoyar a la Santa Sede para que continúe con su status de Observador Permanente ante las Naciones Unidas.
Nos unimos también a los Estados Miembros para agradecer a la Santa Sede su testimonio moral y espiritual ante la ONU. El mundo se hubiese empobrecido mucho más, si la voz de la Santa Sede dentro de las Naciones Unidas hubiese sido silenciada. Que ese día nunca llegue.

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