1 abr. 2014

La Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, ¿una iglesia evangélica?

Este grupo religioso peruano ha estado de actualidad en España por el caso del secuestro de una niña con la que querría haberse casado su raptor, y que ya publicamos en Info-RIES. Después se ha sabido, por declaraciones de los agentes españoles de la autoridad, que el suceso no tenía nada que ver con la vida interna de la secta, que no ampararía esas prácticas de matrimonio con niñas.
Sin embargo, hay que dejar claro que no se trata de una iglesia evangélica, sino de una secta sincretista peruana, envuelta siempre en la polémica, que mezcla cristianismo y paganismo. Lo explica Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), en un detallado artículo publicado en el portal Aleteia, que resumimos a continuación.

La menor secuestrada fue hallada con una túnica y un velo, ya que el secuestrador pertenecía a la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU), una extraña secta de origen peruano cuyas apariciones en los medios de comunicación suelen estar relacionadas con sucesos y escándalos. El penúltimo, del año 2013, vinculaba al movimiento religioso con el narcotráfico, según afirmaba la policía brasileña.

¿Qué es la AEMINPU?
La Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU) es una secta nacional peruana, que tiene un curioso sincretismo doctrinal en el que se mezclan elementos cristianos y católicos con creencias de los antiguos incas, subrayando especialmente cosas del Antiguo Testamento, como se puede observar ya en el mismo nombre: “Misión Israelita” y “Nuevo Pacto”, refiriéndose a la alianza. No se trata de una iglesia evangélica, ni así la reconocen los cristianos evangélicos.
Se trata de una secta fundada en 1955 por Ezequiel Ataucusi Gamonal (en la foto), un zapatero que tras su “hallazgo” de la Biblia se sintió elegido por Dios. Afirma que con la novedad histórica que supuso el emperador romano Constantino y su trato a la Iglesia (con el Edicto de Milán del año 313), ésta habría traicionado la misión divina que tenía en el mundo, y la historia de la salvación se habría recuperado en 1955, cuando Dios (al que llaman Jehová), reveló a Ezequiel Ataucusi sus nuevos designios, para restaurar su pacto con la humanidad. Por eso fundó el grupo, que fue legalizado en Perú en 1969.
Su fundador se ha presentado en varias ocasiones a las elecciones, para ser presidente de la República, desde el año 1989, con el partido FREPAP (Frente Popular Agrícola del Perú).

¿En qué creen sus miembros?
Antes de repasar sus fundamentos doctrinales, veamos un ejemplo de sincretismo y adaptación forzada de sus creencias: la costumbre de dejarse el pelo largo en la antigua ciudad de Tahuantinsuyu se correspondería con el voto nazareo que aparece en el libro bíblico del Levítico, y los sacrificios ofrecidos por los incas a sus dioses serían los que prescribe el Antiguo Testamento. ¿Conclusión? Pues con estos datos y otros que toman de su rico pasado cultural, afirman que Perú es el lugar de la nueva alianza de Dios, el “nuevo Israel”, el pueblo escogido por Jehová.
Afirman que Jesucristo es el Hijo de Dios, y que el Espíritu Santo se encarnó en Ezequiel Ataucusi, a quien llamaban “Cristo de Occidente”. Lo llamaban “mi Señor”, mostrándole respeto y temor. Profetizaban que moriría crucificado después de predicar 1.260 días, como Jesús, y que tras permanecer tres días muerto expuesto en público, resucitaría al recibir de nuevo el Espíritu Santo. Cosa que no sucedió, por cierto, cuando murió en el año 2000.
Algo muy propio de las sectas es su concepción milenarista del futuro: los seguidores de este nuevo Cristo serán trasladados a Israel y vivirán allí un milenio totalmente felices, período tras el cual serán llevados en carros de fuego a otro planeta. También hablan de la “tierra prometida”, emplazada en un lugar que sólo el líder de la secta conoce. Por eso van trasladándose, poco a poco, a un lugar en la amazonia peruana, para prepararse a este momento, cada vez más cercano.

Los elegidos de Dios y el fin del mundo
Queda clara la elección de Perú por Dios cuando señalan que “Jehová restauró a su Pueblo en el Occidente, en el Ombligo de la Tierra, en la República del Perú, en el año de 1968 y se encuentra congregado en la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal”.
Se consideran descendientes directos del pueblo de Israel: “la tribu de Dan se desplazó hasta el continente americano y dio origen a una nueva generación o Pueblo de Dios en América, estableciéndose en el Cuzco (Centro del Mundo), capital del Tahuantinsuyo, imperio de los incas; INCAS significa: ‘Israel Nació en el Cuzco en América del Sur’; este pueblo también desobedeció las leyes de Dios y Dios se alejó de ellas, empero, no los abandonó y en sus descendientes se levantaría el Reino de Dios al final de los tiempos (ahora). La ciudad de Macchu-Picchu fue construida con la potencia del Espíritu Santo”.
El fin del mundo está cerca“El fin vendrá, cuando los Israelitas adoptivos hayan terminado de predicar el Evangelio del Reino a todos los seres humanos. […] En el año de 1993, el Maestro Ezequiel Ataucusi Gamonal, fundador y compilador de la AEMINPU, el postrer Moisés, obtuvo una prolongación del tiempo de 30 años para predicar el Evangelio del Reino a toda la humanidad, de tal manera que, el plazo que tienen los israelitas para predicar el Evangelio en los cuatro cantones de la tierra vence en el año 2023, de no cumplirse con este último plazo, el castigo de Dios será inminente tanto para los israelitas como para la humanidad entera por su incredulidad y desobediencia”.
Tras la muerte del fundador en el año 2000, y después de no cumplirse todo eso que esperaban, mientras se disfruta de esta prórroga puesta a la llegada del fin, “hoy, el Templo que levantó el Espíritu Santo para Jehová Dios, se llama Ezequiel Jonás Ataucusi Molina y en él mora el Dios vivo, Jehová”. Así pues, la sucesión mesiánica está asegurada en la figura del hijo del zapatero peruano salvador.

¿Qué problemas supone esta secta?
Los “israelitas”, como se les conoce popularmente, han crecido sobre todo haciendo proselitismo entre la población indígena y rural, entre la gente muy sencilla, que encuentra en este movimiento su nueva familia, con la seguridad y protección que no encuentran fuera de la secta.
En cuanto al funcionamiento interno, tienen normas bastante rígidas y algunas de ellas bastante extrañas, como dejarse el cabello largo y las barbas largas y vestir túnicas (cuyos colores son revelados por Dios); tienen prohibidos el alcohol, el tabaco y los denominados alimentos impuros (carne, sangre y derivados); celebran varias fiestas judías, etc.
Han sido acusados de delitos como asesinatos, desapariciones y bigamia, tal como puede leerse en los medios de comunicación. En 1992 algunos de sus miembros fueron acusados de varios asesinatos que ellos justificaron como “sacrificios rituales israelitas”. Uno de ellos, chófer del fundador, declaró: “Me siento libre y en paz con mi alma; todas mis actuaciones corresponden a lo establecido en las sagradas escrituras, porque así está escrito”.
Ese mismo año, dejaron morir desnutridos y sin medicación a más de 50 niños que padecían sarampión, supuestamente por obedecer el mandato divino. Por último, en 2013, como ya se ha dicho, la policía brasileña los vinculó con las redes de narcotráfico.

Más información en Aleteia

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